El Evangelio, hoy, nos invita a participar de la
mirada de Jesús. Una mirada que no se pierde en el anonimato de la muchedumbre,
una mirada capaz de percibir los sentimientos de las personas. La de Aquél que
es com-pasivo: ha venido a "padecer-con" nosotros, a compartir
nuestros sentimientos y nuestra vida. Lo hace, además, para que nuestra vida no
sea "pasiva": Él viene a
nosotros para transmitirnos libertad, iniciativa creadora.
Una mirada que descubre posibilidades. En ese gentío cansado y desorientado
"como ovejas sin pastor",
Jesús percibe un campo maduro, como las mieses en este tiempo de cosecha. Y
hacen falta personas dispuestas a trabajar para recogerlo, para que no se
pierda. Las respuestas a las inquietudes y anhelos, al hambre de nuestro tiempo, están también entre nosotros, esperando
ser despertadas.
La mirada de Jesús conecta con las personas, y llama. Nos invita a
compartir su vida, su misma misión. Al recordar los doce apóstoles, Mateo muestra
a Jesús fundando un "nuevo Israel": la Iglesia (como el antiguo
Israel se fundó sobre doce tribus, doce patriarcas). Será "un reino de
sacerdotes y una nación santa" (Éxodo, 19, 2-6). Con un sacerdocio que no se reduce al culto,
sino que une nuestra realidad vital con Dios. Con una santidad que no nos
separa de lo humano, sino que transmite en lo cotidiano la vida de Dios, su
amor, que es fuente de salud, de vida, de dignidad. Que vence al mal: "curad
enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, echad demonios".
Testimonio de que Dios no ha abandonado el mundo, está presente y comienza (con
nuestra colaboración) a hacer presente su Reino.
Mateo nos recuerda los nombres de aquellos primeros apóstoles y algún
detalle pesonal. Es el comienzo de una lista que nos incluye a cada uno de
nosotros. Somos alcanzados por esa mirada de amor que comprende nuestros
sentimientos. Somos invitados a formar parte viva de la Iglesia, a unirnos a
Jesús en su misión. A experimentar y transmitir la cercanía de Dios que sana y
renueva. A compartir la mirada de Jesús.

No hay comentarios:
Publicar un comentario