El amor misericordioso, mueve a Jesús. Mateo nos dice que, en
ese momento, Él buscaba un momento de soledad para “encajar” la muerte de Juan
el Bautista (víctima del despotismo de Herodes y las intrigas de Herodías).
Pero al encontrarse con la multitud que lo busca, se compadece, y responde
concretamente ante las necesidades: cura a los enfermos, se da cuenta de que
necesitan comer…
Señala también la unión de Jesús con el Padre: levanta la mirada
al cielo, bendice el pan…
Y asocia a los discípulos a su misión. Frente a la tentación
de inhibirse, por la precariedad de medios (“aquí no tenemos más que cinco panes y dos peces”), los llama a
poner en juego lo que tienen, a compartir, a transmitir lo que Él les da.
Las lecturas de hoy nos dan, también, algunas claves
esenciales de la Eucaristía:
- La sed, el anhelo que no se sacia con lo que se puede
comprar con dinero ¿Cuáles son tus inquietudes, qué necesitas? La Eucaristía es
momento para ponerlo ante Jesús
- Ofrecer. Cuando ponemos en manos de Jesús lo que somos
y tenemos, aunque sea poco, Él lo transforma en abundancia para nosotros y para
todos.
La Eucaristía nos invita a compartir: compartir nuestra vida
con Dios (Él comparte con nosotros, nos entrega su presencia y su vida). Y
formar comunidad, compartiendo nuestros recursos, nuestras inquietudes…
Como… toda mi ansia era, y aún es, que pues [el Señor] tiene tantos enemigos y tan pocos amigos, que ésos fuesen
buenos, determiné a hacer eso poquito que era en mí, que es seguir los consejos
evangélicos con toda la perfección que yo pudiese, y procurar que estas
poquitas que están aquí hiciesen lo mismo, confiada en la gran bondad de Dios
que nunca falta de ayudar a quien por él se determina a dejarlo todo"
(Teresa de Jesús, Camino de
Perfección, 1,2)
ANTE LOS SUCESOS EN CEUTA Y MELILLA: REFLEXIONES Y DOCUMENTACIÓN ->
https://www.mesaporlahospitalidad.com/ante-los-sucesos-en-ceuta-reflexiones-y-documentacion/

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