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miércoles, 15 de julio de 2026

"Ahí tienes a tu madre" (Jn 19, 25-27)

 

Oración a la Virgen del Carmen

Señora nuestra del Carmen:

     Tú acompañas la vida de nuestra parroquia. A lo largo del año, estás con nosotros en los momentos alegres y en los momentos dolorosos. Acoges la vida de los que nacen y de los que mueren. Por eso queremos, hoy, renovar nuestro recuerdo, agradecimiento y petición.

     Recordamos tu sencillez y entrega, acogiendo la voluntad de Dios, y comprometida fielmente con esta voluntad. Recordamos tu oración hecha agradecimiento a Dios, que hace cosas grandes con los pequeños y hace saber a los soberbios que no son nada. Recordamos tu cercanía a las personas, intercediendo por ellas ante Jesús.

     Te agradecemos las muestras de afecto maternal con las gentes, los sentimientos que suscitas en ellas y el ejemplo y fortaleza que prestas a los débiles. Te agradecemos el Escapulario como signo de amor y cercanía.

     Y te pedimos que sigas acompañando nuestros buenos deseos, el pequeño trabajo que realizamos. Que tu protección vele solícita por los miembros de esta parroquia, de quienes aquí te veneran y de todos los que ponen en ti su confianza.



sábado, 15 de julio de 2023

"Ahí tienes a tu madre" (Jn 19, 25-27)

 

En las iglesias carmelitas, celebramos este domingo a la Virgen del Carmen. El Evangelio de esta fiesta (Jn 19, 25-27) nos lleva al pie de la cruz, donde la entrega de Jesús que nos salva, manifiesta la gloria de Dios. En ese contexto de salvación, de revelación plena de Dios ("todo se ha cumplido" Jn 19,28.30), a la vez profundamente enraizado en los dolores de nuestra humanidad), es donde Jesús nos entrega a su madre, y nos invita a recibirla en nuestra casa, como lo hace el discípulo que Jesús quiere. 

La segunda lectura (Gálatas, 4, 4-5) nos ayuda a comprender el sentido de esto. Dios nos ha adoptado como hijos, y ha enviado a su Hijo, Jesucristo, para que él nos "rescate" del sometimiento a las leyes, al estilo de este mundo, y nos transmita cuanto significa ese ser hijos de Dios. Y María, la primer testigo de este misterio de vida, la mujer que acompañó los primeros pasos de Jesús, nos acompañará para seguir a Jesús, para comprender y vivir este misterio de libertad, de plenitud. Ella, la llena de gracia, la persona que mejor ha sabido abrir su corazón y su vida a la acción del Espíritu, es nuestra ayuda, con su ejemplo, su presencia callada  y su intercesión, para crecer como hijos de Dios, para que esa nueva realidad vaya desarrollándose en nosotros. 

Que el escapulario, el hábito de María, nos ayude a vivir sus hábitos: el de guardar las cosas de Jesús, meditándolas en su corazón (Lc 2, 19.51), el de la disponibilidad y humildad ante Dios (Lc 1,38), el de ponernos en camino para llevar a Jesús a otros, para compartir la fe, para servir (Lc 1,39), el de contemplar y descubrir la acción de Dios en la historia y en la propia vida (Lc 1, 46-56), el de buscar a Jesús en los momentos de incertidumbre y desconcierto (Lc 2, 45)... Que ella guíe el navegar de nuestra vida. 


Lecturas de la fiesta de la Virgen del Carmen


  El Evangelio subraya la importancia y necesidad del perdón: - Es necesario para sanar las relaciones. Entre personas hay roces, y alguna...